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¿Juzgas a una Persona, por una Primera Impresión?

“¿JUZGAS A UNA PERSONA, POR UNA PRIMERA IMPRESIÓN? Hablemos del “EFECTO HALO”. Se trata de un “error del pensamiento” (sesgo cognitivo), donde se parte de una característica central para formarnos una opinión del total. Una persona puede gustarnos o disgustarnos a través de la influencia de una característica en particular. Es un error muy común en todas las personas, ya que facilita que rápidamente obtengamos una impresión sobre alguien. Para nuestro Cerebro este proceso resulta cómodo ya que se trata de un  “atajo mental”. Dominado por nuestra intuición, para llegar de manera simple y coherente a una interpretación. “Los prejuicios” se forman también bajo esta ley del mínimo esfuerzo. Esta tendencia la realiza nuestra mente diariamente de forma automática, con la necesidad de juzgar a una persona que se acaba de conocer mediante el mínimo esfuerzo, a través de las suposiciones y las intuiciones. Que por supuesto, no están razonadas, ni tienen base sobre las que se fundamente. A través de la “primera impresión” hacia una persona, intuitivamente nos formaremos una imagen más positiva o negativa, que resultará determinante, a no ser que luego sigamos manteniendo un contacto profundo con esa persona, donde podríamos conocerla realmente comprobando como es. Otro dato curioso y no menos importante, es cuando una segunda persona nos informa sobre una característica (positiva o negativa) de alguien que aún no conocemos. Pues bien, cuando nos presentan a ese desconocido, nuestra mente recapitula la información previa que nos habían dado (no siempre, acercada a la realidad) y nuestro comportamiento y juicio sobre esa nueva persona, siempre quedará determinado y condicionado en función de la característica negativa o positiva,  que nos habían informado sobre ella, a menos, que por nuestra cuenta profundicemos en conocer a esa nueva persona con una verdadera implicación. Para terminar, añadir que un estudio clásico que demuestra el Efecto Halo, es el de Solomon Asch. CONCLUSIÓN. “NO TE CREAS, TODO LO QUE PIENSES”. (Psicología Social)