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¿ Miras a los Ojos cuando hablas ?

¿MIRAS A LOS OJOS CUANDO HABLAS? LA MIRADA: SEÑAL INDICATIVA DE SINCERIDAD O ENGAÑO. En esta línea, también de agrado o desagrado. Espontaneidad o timidez. Mirar a los ojos de con quién hablamos es señal de interés por él y por lo que dice, es señal de afecto; pero también un contacto visual firme y prolongado puede significar dominancia, competición y amenaza.  En la narrativa popular se escucha “Los Ojos son las ventanas  del alma”, resaltándose así el hecho de que los Mensajes Visuales pueden tener igual fuerza que una comunicación verbal. El poder expresivo de los ojos, es capaz de contener el ataque agresivo de un enemigo, dejar sin palabra a un elocuente o  revelar un amor oculto. Según los Estudios de Efran y Broughton, (1966), cuanto más intensa es una relación de amistad y más gratificante o satisfactoria resulte, mayor contacto visual se produce (por el contrario, ante personas que se acaban de conocer el contacto visual es infinitamente menor). De hecho, se puede cuantificar en laboratorio el grado de Atracción entre una pareja de enamorados, midiendo el número y duración de la mirada entre ellos. De igual modo, entre dos enemigos la hostilidad puede aumentar si éstas se echan frecuentes miradas (tal como ocurre con los animales que luchan, cuyas miradas son interpretadas como amenaza, hasta que el agresor consigue que su rival le demuestre sumisión bajando la mirada). En esta medida, ¿Qué sucede si miramos a un desconocido? Se produce una invasión molesta de su intimidad, por ello, rápidamente ambos cambian rápidamente la dirección de la mirada. Por tanto, el contacto visual entre desconocidos, puede ser, o bien, una invitación o un rechazo por la intrusión no consentida, de quien mira. Curiosamente, las personas muy Extrovertidas emplean la técnica de la mirada invasiva ante el desconocido favorito, para conseguir una conversación. Esto desemboca en la inconsciente obligación del Desconocido, a tener que empezar una conversación con la persona que lo estaba mirando. Para terminar, añadir los resultados obtenidos referentes al ENGAÑO, a partir del contacto visual: Si una persona que pretende mentir o engañar a otra persona (a menos, que sea capaz de controlar y sostener la mirada, por voluntad propia), lo automático es no poder mantener y sostener durante todo el discurso (exposición de la mentira), el contacto visual con la persona que se pretende engañar.  CONCLUSIÓN. “CUIDADO CON LO QUE PRETENDES O DICES, PORQUE TUS OJOS TE PODRÍAN DELATAR”. (Diversas fuentes bibliográficas, entre ellas, “Conducta Expresiva”. Pastor, G. 2000)