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¿Qué es el Estrés Postraumático?

¿QUÉ ES EL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO. (TEPT)?

EL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO… ¿CONSECUENCIA O VÍCTIMA?

TESTIGOS DEL HORROR… EL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO.

Se puede dar el caso, el cual una persona o grupo de personas experimenten o sean testigos de un suceso traumático extremo durante el cual se ha sentido miedo, desesperanza u horror, por causa de sucesos naturales y/o accidenales (inundaciones, terremotos, huracanes, incendios, accidente tráfico, aéreo o ferroviario,  etc.) O bien, por sucesos de responsabilidad y/o causa humana (terrorismo, violencia, guerras, abusos, maltrato, muerte, etc.) 

Por un lado, las características psicológicas dominantes que nos alertan del TEPT son entumecimiento emocional, hipervigilancia (irritabilidad o alerta constante de peligro) y reexperimentación del trauma (flashbacks y emociones intrusivas).  Su clasificación queda catalogada del siguiente modo: TEPT Agudo (síntomas durante menos de tres meses); TEPT Crónico (síntomas durante tres meses o más). Y, por último, TEPT De inicio demorado (síntomas aparecidos al menos seis meses posteriores al suceso traumático). Las mujeres poseen el doble de probabilidad que los hombres de experimentar TEPT. Las diferencias generales según el género se clasifican en función de la causa. Para los hombres la predisposición a experimentar TEPT puede deberse a combates o ser testigos de muerte, mientras que para las mujeres puede deberse por ser víctimas de ataque físico o amenaza. Sin embargo, para ambos géneros que hayan padecido o padezcan TEPT, tienen mayor riesgo de desarrollar trastornos comórbidos  como trastornos de pánico, fobias, depresión mayor y TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo).  No obstante, las mujeres parecen responder antes y mejor al tratamiento.

Para finalizar, a grosso modo las características generales del TEPT, cabe hacer mención al factor Edad. Para el caso de los niños, es fundamental considerar  cuidadosamente el nivel de desarrollo y los factores paternos, para una adecuada elección de Psicoterapia y para su selección farmacológica. Síntomas de alerta para padres, son: conductas de retraimiento, pérdida de los hábitos y aprendizajes adquiridos (en el caso, de niños muy pequeños). Y, alteraciones en hábitos de alimentación, miedos generalizados, disminución de autoestima (en el caso, de niños más grandes). Para el caso de ancianos, destacar que el TEPT se intensifica y puede empeorar con la senectud, dado que, ciertos factores de desarrollo exclusivos para esta edad influyen en la susceptibilidad del TEPT (fallecimiento de seres queridos, jubilación, estado cognitivo decreciente, etc.).

Por otro lado, históricamente, los primeros casos de Estrés Postramáutico  se remontan ala PrimeraGuerraMundial. Fue durantela Guerradonde los clínicos encontraron un gran número de soldados en “estado de shock”. En un principio, estos trastornos de conducta fueron atribuidos a causas físicas (concretamente a lesiones cerebrales).  Sin embargo, finalmente enla SegundaGuerraMundial, se le denominó como “Neurosis de Guerra”. En 1952 (Guerra de Corea), se le denominó “Reacción intensa de estrés”. En 1968, “Estrés relacionado con el combate”. Pero, enla Guerrade Vietnam (1980), se le acuñó el término, actualmente reconocido, como Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). 

            Ahora bien… tras este repaso informativo sobre el TEPT, nos planteamos la siguiente cuestión: ¿Qué tipos de secuelas aparecen en una persona que ha padecido o padece TEPT con un Daño Corporal incluido? Podríamos clasificarlas en función de la causa, pero a grandes rasgos podemos hablar de: Secuelas Funcionales, son aquellas que con o sin manifestación orgánica pueden producir la alteración de un determinado órgano. Secuelas Estéticas, son aquellas que afectan a la belleza o armonía biológica del individuo, generalmente consecuencia de otras secuelas anatómicas o funcionales. Secuelas Psíquicas, generando Trastornos de memoria, de la Personalidad, del estado del ánimo, de la conducta, de la adaptación al medio familiar, social y laboral. Fobias, Neurosis y Psicosis. Y, por último, Secuelas morales, destacando que el recuerdo del dolor físico y moral es lo que constituye la secuela, es decir, una sensación desagradable que actuando sobre la personalidad, el estado del ánimo y otros factores del psiquismo, motiva la infelicidad (Manual Medicina Legal. Derecho).

El Estrés Postraumático, también causa importantes daños a nivel familiar, social y laboral. En el caso de parejas, se produce un daño moral que trasciende y proyecta sobre el cónyuge, interrumpiendo la vida conyugal, en su caso. También afecta a los hijos, en el caso de que hubiese. De igual modo, se produce un total o parcial abandono de las tareas laborales, con su consecuente absentismo laboral. Provocando con ello, el problema añadido del descenso de ingresos económico y la ansiedad asociada. A nivel social, el círculo de amistades se reduce y aparece una pérdida de interés con marcada apatía por eventos o actividades, que antes del suceso traumático, resultaban agradables y satisfactorios.

No obstante, la principal cuestión a plantear es: “¿Cómo superar el trauma?”. Esta cuestión, nos lleva a la siguiente: “¿Cuándo es necesario un tratamiento?”. Cabe considerar, que puede haber personas que aún habiendo vivido semejante situación traumática, sus estilos de afrontamiento sean distintos. Y mientras una de ellas, no requiera acudir al especialista, dado que su equilibrio psicológico previo, el apoyo familiar y social o la atención prestada a los requerimientos de la vida cotidiana, puedan contribuir que, aunque tienen presente lo ocurrido, sean capaces de continuar con su vida diaria sin que interfiera negativamente. Por el contrario, algunas personas se encuentran tan atrapadas con el suceso traumático, que incluso somatizan e interfiere en sus hábitos de alimentación y sueño. Viven atormentados, con el sufrimiento constante, sin control sobre sus emociones o pensamientos. Se suelen aislar socialmente y se sienten incapacitados para poder afrontar las exigencias de la vida cotidiana. Son este tipo de personas las que necesitan, con urgencia, acudir al especialista para ser tratadas con un tratamiento psicológico y/o farmacológico específico.

 

Autora. Maribel García Gómez. Psicóloga Clínica.